Hoy lanzamos oficialmente la campaña y ya tenemos el primer apoyo. Alguien decidió que los niños de La Nueva Unión y Padre Bernardo merecen agua que no los enferme. Y gracias a ese primer paso, la campaña ya tiene vida.
No es un número pequeño para un primer día. Es una señal de que esto importa.
Seguimos sumando. Cada aporte nos acerca a instalar los sistemas de filtración antes de que llegue la temporada de lluvias — cuando la contaminación del agua se dispara y los niños se enferman más.
En La Nueva Unión, las casas están a cinco metros del botadero municipal de Pucallpa. En Padre Bernardo, más de 40 niños beben agua turbia de un pozo sin cloración. Ya tienen diarreas, parásitos y signos de anemia. Sus mamás lo saben y no pueden hacer nada. Porque no hay otra agua.
Y la temporada de lluvias todavía no llegó.
Si estás leyendo esto, gracias por estar aquí. Y si todavía no te has sumado, hoy es un buen día para hacerlo.
El equipo de Yaqua 💧