En MOMO entendemos la alimentación como parte esencial del aprendizaje.
Queremos transformar nuestro comedor, crear talleres y materiales educativos que ayuden a las criaturas y familias a desarrollar una relación consciente y saludable con la comida. Creemos que la mesa es un espacio donde se construyen hábitos, vínculos y criterios propios. Por eso, buscamos ampliar la experiencia de la alimentación más allá del plato, integrando prácticas, exploraciones y conocimientos que acompañen a la infancia en su crecimiento físico, emocional, social y cognitivo.
Este proyecto nace para fortalecer una cultura viva y participativa en torno a la comida.
Además, este proyecto también nos permite cerrar una etapa importante para la cooperativa. Durante los años de la pandemia, MOMO asumió compromisos económicos extraordinarios para sostener la escuela y acompañar a las familias. Una parte de los fondos recaudados se destinará a devolver las cuotas COVID pendientes y a realizar el retorno de capital social correspondiente. Con esto, cerramos un ciclo con transparencia y fortalecemos la estabilidad económica de la comunidad para seguir avanzando.
Este año tenemos como objetivo fortalecer el proyecto nutricional de MOMO desde tres ejes: espacio, práctica y comunidad.
Queremos que la alimentación sea una experiencia educativa completa, no solo un momento del día. Para eso, necesitamos recursos que nos permitan ampliar lo que ya hacemos y abrir nuevas posibilidades de aprendizaje.
1. Transformación del comedor
Queremos renovar el comedor para que sea más funcional, acogedor y favorezca la autonomía infantil. Mejorar el mobiliario, la iluminación y los materiales permitirá un ambiente más calmado y participativo.
También buscamos introducir el comedor como un espacio de práctica, donde las criaturas puedan involucrarse en pequeñas actividades de elaboración vinculadas a la cocina.
2. Talleres y experiencias prácticas
Queremos ofrecer talleres regulares donde las criaturas puedan explorar alimentos, cocinar, experimentar y desarrollar habilidades sensoriales, científicas y sociales. Estos talleres no se centran solo en recetas, sino en procesos: observar, probar, decidir, equivocarse, ajustar y comprender cómo se relacionan con lo que comen.
3. Materiales educativos y de aprendizaje
El proyecto contempla la creación de materiales de aprendizaje vinculados a la alimentación, elaborados directamente dentro del espacio de Momo. Estos recursos permitirán que las criaturas participen activamente en procesos relacionados con la comida, transformando el entorno en un lugar de exploración, práctica y descubrimiento. La intención es que toda la comunidad pueda participar de forma natural, ampliando conocimientos y fortaleciendo una relación más consciente y significativa con la alimentación.
4. Fomentar una cultura consciente de la alimentación
El objetivo final es integrar la alimentación en la vida de manera coherente y sostenible. Con este apoyo, podremos fortalecer prácticas que promueven autonomía, bienestar, curiosidad y presencia, construyendo una comunidad que aprende a nutrirse dentro y fuera de la mesa, y con la intención de compartir y llevar este proyecto más allá de Momo, haciéndolo accesible a otras escuelas y a una comunidad más amplia.
5. Compromisos internos de la cooperativa:
7.200 € destinados al retorno de cuotas COVID y al retorno de capital social pendiente, cerrando una etapa económica importante para la escuela.
Con tu apoyo, podemos construir un comedor y una comunidad que nutran de verdad.
La infancia necesita espacios y experiencias que les ayuden a construir una relación sana con la comida.
En un mundo donde comer suele hacerse con prisa o desconexión, ofrecer un comedor cuidado y talleres prácticos permite que niñas y niños desarrollen autonomía, calma y criterio propio. **
Este proyecto también apoya a las familias, que muchas veces buscan orientación para acompañar estos procesos. Es importante porque transforma un acto cotidiano en una oportunidad real de bienestar y aprendizaje para toda la comunidad.
El equipo de MOMO Escola Viva está formado por familias y trabajadoras que sostienen el proyecto de manera colectiva. La cooperativa funciona a través de la participación activa en asambleas, donde se toman decisiones y se organizan las necesidades del día a día. Las familias aportan diversidad de experiencias y profesiones, mientras que el equipo pedagógico acompaña a las niñas y los niños y contribuye al desarrollo del modelo educativo. Este proyecto es una creación conjunta de toda la comunidad.